Ya
venía yo oyendo algo de los famosos papeles de un tal Bárcenas cuando, al
intentar completar la colección cinéfila de un diario de tirada nacional, me
encuentro con que dicho periódico se ha agotado en el kiosko de cerca de casa y
de los que no lo están tanto. Parece que el asunto interesa.
Son
demasiados los ingredientes que han sido vertidos a este guiso que, hoy por
hoy, no se quiere comer nadie. Ni el mismísimo Blas.
Quien
hasta ahora se encargaba de los dineros y, por ello, miembro del máximo órgano
directivo, aparece como titular de una cuenta bancaria en Suiza con escasos 22
millones de euros, parece ser obtenidos por la fortuna en los juegos de azar o por
la ganancia en buenas operaciones con obras de arte. Ya.
Quien
hoy dirige la sanidad española desde el ministerio del ramo, disfrutaba de una
serie de obsequios y regalos que, por qué dudar, se corresponden con los
propios que cualquier ciudadano puede recibir en el seno de su hogar y ello sin
elevar pregunta alguna a la persona que le otorga tal preciado menester, aún
siendo éste su marido. Es normal presentarse con un jaguar, con bolsos “más
allá de zara”, con viajes y viajes, con aportaciones a la primera comunión de
los chiquillos o los confetis de payasos y demás. Es lo propio. Ya.
Que
la vergonzosa amnistía fiscal impulsada desde el mismo ministerio de los
dineros que tanto nos ha recordado que el aportar es cosa de todos, facilita
que se laven 11 millones de euros, con el simple pago de un 10%. Negocio redondo,
de quien todos sabemos. Vergüenza cuando hemos sabido que la comisión rogatoria
enviada por nuestra Justicia al país helvético para escarbar en los sótanos
bancarios suizos en la búsqueda de conexiones eléctricas y de otros portes
entre el famoso tesorero y los tipos (que no caballeros, que no señores) de la
gurtel, ha puesto encima de la mesa todo un escándalo : 22 millones sin
declarar de quien se sentaba en la más alta mesa directiva del partido hoy
gobernante en España. Sentado en la misma junto a otros, claro. Otros que no
sabían nada de esto. Ya.
Que
quien más se ve afectado por el tema aún espera a utilizar los instrumentos que
la Justicia ofrece a todo ciudadano cuando hechos de terceros le involucran en
actuaciones ajenas al ordenamiento jurídico, sale al cabo de tres días de ser
publicados en un diario nacional (el que hoy se había agotado) a explicarse y a
negar, como es normal, toda relación y a enfatizar la falsedad de lo expuesto,
y lo hace además a través de un monitor y sin permitir que los periodistas (llamados a
recoger su versión, para ser trasladada a todos nosotros que estábamos
expectantes), evitando preguntas, evitando cuestiones, cuando ello hubiera permitido,
si cabe, otorgar mayor firmeza y rigor a su respuesta : ¿ pero quién aconseja estas
cosas ? ¿ esto es claridad, esto es transparencia?. Hombre, es que ya auditan, es que
van a publicar IRPFs y declaraciones de patrimonio. Ya.
Que
quien ejerciera de portavoz del gobierno en tiempos del GAL, que quien estuviera en el
gobierno en los tiempos de Filesa, Malesa y Time Sport, de fondos reservados o de
huidas de Roldan o de papeles del BOE, por recordar algunas de estas, o que
quien aún no se haya ido a casa tras haber permanecido sentado junto al señor
de las cejas en el gobierno que dejó a España como un patatal, tal y como le
recordó el electorado en las últimas elecciones generales, salga ahora a exigir
dimisiones, resulta todo un sarcasmo. ¿ No se ha enterado del devenir de una
fundación próxima a su partido que, más que engendrar ideas, engendra productos
que sacan los colores al más atrevido ?. ¿ Ya ha aclarado la proximidad existente
entre su número dos y la persona que, a través de esta fundación, ha cobrado
cuando la relación familiar no resulta bien vista por la Ley que regula estos
entes ?. ¿ Ya se ha ofrecido toda la transparencia con los EREs andaluces de la Junta ?. Ya.
Que
quién acaba de recibir una sentencia judicial por haber desviado dineros hacia
cajas del partido, sito en la Cataluña, que Europa mandó para formar a los
españolitos, salga a escena,todavía sin presentar su prometida dimisión, y desde su twitter exija responsabilidades pues
eleva el asunto al más puro esperpento.
Que
quien ha sido acusado por el Tribunal de Cuentas de no querer aportar toda la
documentación debida, manifieste su intención de reprobar al gobierno en el
próximo debate parlamentario desde sus bancadas del ideal puramente castreño,
pues no deja de ser llamativo.
Que
quien esconde sus penurias por su pésima gestión, recorte tras
recorte, escondido en proclamas identitarias sabedor de ser éste el mejor de los
escondites, salga a escena para exigir del otro lo que no demuestra con lo suyo
(cuentas suizas, tramas de la ITV, Liceo, etc..) resulta grotesco.
Todos
ellos encienden el ventilador. Ninguno de ellos se remanga la camisa para
reformar nuestro entramado institucional, para engrasar los resortes del
sistema que evite comportamientos como los descritos anteriormente, para
posibilitar la existencia de organismos que, de verdad, ejerzan su propósito y
juzguen o intervengan los euros provenientes de fondos públicos en plazos
razonables, erradicando subterfugios y atajos a la legalidad. Que, de una vez
por todas, rompan la opacidad que los caracteriza y, de verdad, establezcan un
sistema representativo basado en listas abiertas tanto en la elección política
como en la sindical. Nos iría mucho mejor.
En
fin es esta, groso modo, nuestra clase política actual y es este el nivel de
personas que copan hoy nuestras Instituciones. Lástima que su comportamiento, que
sus actuaciones, desacrediten a estas últimas, cuando sin las mismas no existe
devenir, no existe futuro. Un país necesita de instituciones, unas
instituciones necesita de sus ciudadanos.
Yo
tampoco quiero saber nada de este guiso.
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